martes, 23 de enero de 2007

Criterios para diseñar e implementar experiencias educativas con uso de TIC que sean exitosas

Llevar a cabo diversas iniciativas educativas en que se implementen recursos TIC con fin de potenciar el aprendizaje de los estudiantes ha sido una de las tareas dentro de toda esta explosión producida por el avance de la tecnología, la Sociedad de la Información, la competitividad, entre otros factores. Sin embargo, cabe cuestionarse qué tan provechoso es llevar a cabo una especie de “activismo”; es decir, qué aporte resulta ser en términos educativos una iniciativa de este tipo que no cuenta con ciertos “requisitos” para visualizarla como una experiencia exitosa, posible de replicar en otros contextos, y que realmente enriquezca el proceso de enseñanza-aprendizaje que vivencian tanto profesores como estudiantes.

Es por esto, que el Departamento de Educación norteamericano, a través de la conformación de un panel de expertos , se ha preocupado de “sistematizar” diversas experiencias de este tipo; esto, validándolas de acuerdo a sus características, centrando la mirada en aquellas que han sido exitosas, con el fin de evaluar la calidad de las mismas en diversos aspectos.

La selección de los programas ejemplares y prometedores está directamente relacionada con el potencial de éstos para, a través de la tecnología educativa, fomentar la construcción de aprendizaje significativo. Es así como estos programas ejemplares y prometedores sirven para animar a otros a lo largo del país a llevar a cabo iniciativas con estas características, que permitan ir produciendo un incremento en la mejora de los aprendizajes.
Además, los programas ejemplares y muchos de los programas prometedores pueden servir como modelos para todas las escuelas. Las metas, los métodos, y el diseño que poseen tienen uso universal.

Los criterios definidos por este panel, identificados desde estas experiencias educativas exitosas se pueden utilizar como pautas al crear y mejorar programas que utilizan tecnología educativa. Proporcionan un modelo riguroso, analítico para la creación e implementación de los mismos.

Estos criterios son:

Criterio 1: El programa contempla temas educativos relevantes y articula sus metas y diseño claramente.

Criterio 2: El programa desarrolla aprendizajes complejos y habilidades de pensamiento en su público objetivo.

Criterio 3: El programa contribuye a la excelencia educativa para todos.

Criterio 4: El programa promueve cambios organizacionales coherentes.

Criterio 5: El programa tiene evidencia rigurosa, medible para sus logros al menos para los criterios 2, 3, y 4 (aprendizaje, equidad, y cambio de organización).

Criterio 6: El programa es adaptable para ser usado en contextos múltiples.

En síntesis, pienso que es precisamente esta sistematización de evidencia a partir de experiencias educativas exitosas con uso de TIC, la que se transforma en un aporte a la gestión educacional que se puede realizar.

Para aprender, en todo sentido, es bueno seguir modelos exitosos; pero esto no es suficiente: además es necesario identificar qué elementos o factores hacen que estos modelos (las experiencias) sean deseables dentro de un contexto determinado (en este caso, el educacional).
Esta temática me ha llevado también a pensar más allá de las experiencias educativas con uso de Tic que se consideran exitosas, cuestionándome si no hace falta, precisamente, que las iniciativas que se llevan a cabo en esta área sean sistematizadas e investigadas, identificando en ellas tanto los facilitadores como los obstaculizadores involucrados en el proceso, para replicar lo positivo e ir produciendo mejoras a partir de aquellos elementos que se identifica